Dentro de ciclo de coloquios “Diálogos Entre Fe Cristiana y Cultura Contemporánea” que nuestra Institución lleva adelante, el día miércoles 20 de marzo tuvimos el encuentro “40 años de Puebla” con la presencia de 50 personas aproximadamente.

El documento de Puebla, de la Tercera Conferencia General del Episcopado Latinoamericano del año 1979, hace una profundización en la lectura de la realidad, constituyéndose en un aporte muy valioso para la iglesia desde Latinoamérica. Temas como la violación de los derechos humanos, la evangelización, las comunidades de base, la opción por los jóvenes y la opción por los pobres, son las prioridades.

Para iniciar el coloquio, Juan Carlos Gutiérrez, estudiante de teología, presentó el tema de la opción por los pobres en Puebla. Explicó que se habla de que el compromiso con los demás debe ser como el de Cristo, con los que más lo necesitan y en una actitud de servicio. Es un tema que debe ser abordado desde la fe porque, de otra manera, se convierte en algo únicamente sociológico e histórico.

Luego, el padre Carlos Palmés, quien habló de su experiencia al haber estado en la conferencia de Puebla, recalcó la importancia de que en las conclusiones estuviera como tema central la opción por los pobres, como una orientación tomada por los obispos y la Iglesia en América Latina, algo que antes de Medellín no se tomaba en cuenta.

Explicó también que en la vida consagrada existen 3 elementos estructurales y que fueron partes esenciales en Puebla: la experiencia profunda de Dios, la vida comunitaria y la misión. Mencionó que, al hablar de comunidad, se busca poner énfasis en las relaciones interpersonales, pero con una dimensión de fe.

Finalmente, el padre Carlos habló de la Teología de la Liberación, que fue objeto de muchas críticas en su momento, pero expresó su satisfacción al encontrarse en el tiempo en el que, luego de 40 años, la situación es diferente, ya que la Iglesia ha reconocido que es la teología más adecuada para el momento que estamos viviendo, en el que la fe y la justicia deben ir de la mano.

Para terminar este encuentro, María Victoria Gonzales se refirió a su experiencia como heredera de Medellín y Puebla, como persona que sueña con un mundo en el que todos podamos convivir. Habló de la importancia de encaminar la transformación de procesos de vida y que no será posible si no nos apoyamos mutuamente.

“… tenemos que ubicarnos del contexto en que vivimos, que mucha gente está al margen de la vida religiosa… entonces juntos tenemos que proyectar este nuevo estilo de vida en común, donde todos nos responsabilicemos de todo” mencionó María Victoria.

Finalmente, hizo una reflexión acerca de la importancia de valorar todo el camino recorrido, incorporando lo que nos dejaron Medellín y Puebla. Recalcó que es un momento en el que el trabajo conjunto por el bien común debe ser prioritario.

De esta manera, se hizo un repaso de la importancia de este documento, que en varios aspectos consolidó las bases de lo que vivimos hoy como Iglesia.

Compartir esto