El día miércoles 10 de abril se realizó en nuestra Institución el Coloquio “Espiritualidades no Religiosas” como parte del ciclo de coloquios que se lleva adelante desde el programa de Formación Misionera Sociocultural del Centro Misionero Maryknoll.

En un inicio, fue Lucas Cerviño quien planteó un marco de referencia para abordar el tema. Habló sobre una crisis de religiones sin espiritualidad, por lo que emergen, al margen de las ya existentes en cada cultura, búsquedas de espiritualidades fuera de los marcos religiosos, entrando así en un cambio de época caracterizado por el pluralismo.

Lucas habló también de una metamorfosis de lo sagrado, no así de su desaparición. Esto significa que existe una continuidad de lo sagrado y lo que está en crisis son las mediaciones. Mencionó que ahora el centro no está en el contenido de lo que se cree sino en el sujeto que busca y que cree. Es muy importante la experiencia y todo ser humano, por el hecho de serlo, es capaz de llevar una vida espiritual.

Finalmente, señaló que la experiencia espiritual tendría que tener la capacidad de arraigarse en la propia tierra, de ser receptiva a otros caminos espirituales y de alcanzar una amplitud para comprender que siempre existe un horizonte mayor.

Luego, Claudia Morales habló de su experiencia de vida, una vida de búsqueda que la acercó a la naturaleza. Mencionó que trataba de encontrar sentido lógico a las cosas, pero estas la rebasaron y encontró en las prácticas orientales alguna forma de llenar sus vacíos. Contó que tuvo diferencias con un ser querido porque no creía en nada, pero fue comprendiendo que lo importante es la búsqueda del bienestar común.

Se refirió a la importancia de ser tolerantes y no pretender imponer lo que para uno es lo correcto. Recalcó que para ella es muy importante poner atención a los signos de los tiempos que nos exigen austeridad, compromiso con la naturaleza y con nosotros mismos para poder abrirnos hacia los demás.

Posteriormente, Rubén Mena habló también de su experiencia. Explicó que, en la mayoría de los casos, las personas llevamos nuestra espiritualidad de acuerdo a lo que hemos aprendido en el hogar. Se refirió a que en su juventud entró en crisis sobre el camino que debía seguir y que con el paso del tiempo continuó en el camino de la religión católica.

Finalmente, Rubén habló de su experiencia misionera en comunidades indígenas de Paraguay y Papúa – Nueva Guinea, donde comprendió que cada pueblo tiene una manera de vivir su espiritualidad y, comprendió también, la importancia de conocer la propia identidad para acercarse y compartir. De esta manera, aprendió a profundizar mucho más en la fe cristiana.

Compartir esto